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VLM - Freya de Akra Pedersen

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VLM - Freya de Akra Pedersen

Mensaje  Nivhiah el Vie 14 Ago 2015, 17:53

Este es el segundo personaje que tuve dentro de este querido grupo, espero disfruten de leer su historia n.n!! wiii!!! ......  cat  cat  cat

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Esta es la historia de una joven que vivió la desdicha de nacer para un propósito, de nacer para ser vendida, de nacer para morir… Esta es mi historia….

Nivhiah: ¡UN MOMENTO!!! … Freya, ponle algo de alegría ¡esto parece funeral!!!
Freya: No es verdad, esta es mi historia ¿Qué haces aquí?? T_T
Tomoyo: Alegría y emoción. Algo de acción al inicio no quedaría mal, algo como: “Iba corriendo, ese ser me seguía cuando de repente una explosión ocurrió justo en frente de mis ojos, y salí volando… De repente en el aire vi que volaba -si, si, que volabas - y allí me di cuenta que era de lo mejor!!! YEAH!!!”
Nivhiah: “Y después cuando llegaste a lo alto de una montaña viste un graaannnn conejo sin un ojo. Te llamó la atención el orificio, pues dejaba ver todo dentro! Wiiii!!!”
Lia: ¿Pueden dejar de decir cosas sin sentido? Ni siquiera se para que me han traído hasta acá ¡yo me voy!

( Tomoyo y Nivhiah se paran en la puerta)

Tomoyo y Nivhiah: ¡TU NO SALDRÁS DE AQUÍ!!! ¡¿ SINO QUIEN AYUDARÁ A FREYA?!!! ¡TU TE QUEDAS Y PUNTO!!!
Freya: Esto… gracias a todas por ayudar pero esta es mi historia y quisiera que todas me dejen hacerla o(╥﹏╥)o p-po... por favor…. o(╥﹏╥)o
Nivhiah: Ya, ya, sigue con tu funeral si quieres. ¡No te pongas a llorar como bebe!!! VAMONOS LI- Oh, bueno, ya se fue. VAMOS TOMOYO.
Freya: Por fin, continuando…

4 de Agosto…

Una mujer llamada Catarina Morelli contrajo matrimonio con Ebsjorn de Akra Pedersen. Fue una ceremonia ostentosa por lo que me han contado, y estuvo presente toda la familia. A los pocos meses Catarina quedó embarazada, una alegría para toda la familia, y en especial algo que ponía de muy buen humor al padre de esta, el patriarca Morelli.

Así transcurrieron los 9 meses. Cuando llegó el momento de nacimiento uno de los primeros en estar allí fue Giusto Morelli, padre de Catarina. Después de una larga noche la enfermera salió dando la buena noticia –Todo salió bien, un lindo niño ha nacido--- El hombre alto y de espalda ancha se marchó sin siquiera saber si su hija se encontraba bien o si el pequeño era como él. Simplemente se marchó.

4 de Agosto 1976

Catarina llega al hospital de urgencia, luego de un nuevo embarazo. Al parecer el ser que llevaba en el vientre nacería antes de lo esperado. Los médicos la llevaron con velocidad a la zona de partos mientras el esposo de Catarina buscaba el teléfono para poder llamar a Giusto y contarle lo sucedido. Giusto solo le responde que le llamen cuando sepan que si es niña y corta el teléfono.

Pasa un rato y la enfermera anuncia que él bebé ha nacido con bien y es niña…..

Septiembre 1980

Mi mami siempre envía a Dagna con nosotros para que nos lleve a dar el paseo. A Freyrs siempre le gusta jugar a esconderse y siempre me encuentra, no es justo!! T_T!!. Hoy no dejaré que me encuentre tan rápido así que me esconderé muy bien o eso intentaré T_T… Otra vez me gano Freyrs, se la pasó molestandome hasta llegar a casa buuu… Yo estaba tan molesta que le dije que volveríamos a jugar llegando y esta vez no perdería. Al llegar Dagna dijo que antes de jugar teníamos que hacer nuestros deberes, así que Freyrs y yo nos apuramos en terminar y poder empezar a jugar pronto.

1-2-3-4…. Freyrs empezó a contar así que corrí rápido hacia el jardín. “No me encontrará, estoy segura” pensé.

En la parte trasera de mi casa estaba el jardín y más atrás una colina muy frondosa, empecé a subir poco a poco hasta que llegue a la rejilla que separaba la casa de la colina. En ese momento recordé que había dicho que no me encontraría, y que cuánto más lejos llegara sería mejor, así que me pegué lo más que pude a la rejilla y busque taparme con los árboles y arbustos grandes. En lo que iba apoyando mi piecito en esa reja sentí que quedaba atorado en algo; parecía un hueco así que me agache para ver. Efectivamente había una parte de la reja que estaba medio rota, y nuevamente pensé que ir más lejos sería mejor y que esa era una buena oportunidad; así que me metí en el hueco y pase al otro lado.

Empecé a subir cada vez más, todo era más colorido y se respiraba un aire endulzado con perfume, ¡era tan bonito!... Seguí avanzando hasta que llegó un momento en el que no sabía por dónde estaba, tantos árboles, tantas plantas, tantas flores todas iguales no sabía por dónde ir. Quise regresar, asustada, pero no sabía si iba derecho o en círculos. Después de mucho caminar, cuando ya la tarde se convertía en noche, me senté en los pies de un arbolito y me puse a llorar

- ¡Quiero a mi mami, DAGNAA...!!!---- nadie respondía y ya empezaba a hacer mucho frío

En ese momento que sentí algo raro, había un presencia extraña que me veía desde un lado mientras movía la cabeza de izquierda a derecha. Estaba asustada por estar sin mis papás y al ver eso sentí que quería correr y gritar, pero no podía, solo me quede pasmada mirándolo y pensando “Por favor vete, no me hagas daño.”

La criatura empezó a acercarse lentamente, y yo solo retrocedía acurrucándome cada vez más contra el árbol, repitiendo - mamá..., papá...-. A medida que se acercaba yo cerraba los ojos hasta que ya no pude ver nada. Me moría de miedo y solo rogaba que se fuera. De repente sentí algo extraño, algo húmedo y frio en mi rostro, y una respiración cercana; abrí poco a poco los ojos y cuando tuve una mejor visión me di cuenta que la presencia ahora se estaba apoyando en mí. Me sentí confundida pero cuando pasó su lengua por mi mejilla sentí más confianza. Levanté mi mano lentamente para tocar su rostro, tenía el pelo pequeño y una cara larga; no podía verle bien, pero parecía amigable. Me quede un rato apoyada a él, era muy caliente y calmaba el frio de mi cuerpo... pero inmediatamente me empezaba a sentir mejor, recordé a mi familia y lo lejos que estaba de ellos, y empecé a lloriquear otra vez. La presencia a mi lado empezó a hacer un sonido agudo, creo que también estaba triste, le conté que estaba perdida y que quería ver a mamá.

El me escuchó atentamente y después de eso se paró, cogió una parte de mi vestido y empezó a tirar, creo que quería que lo siguiera, y así lo hice. Empezamos a caminar hasta que logre ver las luces de mi casa y sonreí

- Eres un buen amigo - le dije mientras seguimos avanzando hasta encontrar el hueco por donde me había escabullido y poder volver a casa; pero antes de entrar volteé a ver a la presencia que me llevó

- Gracias - le dije - Antes de que te vayas toma esto como agradecimiento, es mi listón favorito, cuídate y si quieres jugar yo estaré aquí.

Le abrace y me fui hacia casa, cuando llegue recuerdo que mamá estaba llorando, Freyrs juraba que nunca más jugaría al escondite y Dagna solo pedía perdón, pero inmediatamente grite MAMA todos voltearon a verme en un silencio sorprendido. Mi mami me abrazó junto con mi papi, mientras Freyrs y Dagna se disculpaban conmigo, pero yo solo quería ir a la cama a dormir.



La primer vez que regrese después de ese día lleve comida para el amigo que me había ayudado, pero este no quiso comerla (es más, hasta medio que me gruñó) así que dejé de hacerlo. Me quedaba sentada esperando a que aparezca y cuando este llegaba nos poníamos a jugar. Varias veces llegue a casa con el vestido rasgado o con los brazos arañados. Era difícil ocultarme de Dagna y mi mamá, pero siempre lograba quitarme la ropa y taparme con algo, y cuando me atrapaban en esas fachas decía que me había tropezado con algo y salía corriendo.

Ganerar y yo tuvimos lindos recuerdos. Si, así lo llamé. Recuerdo el día en que le puse nombre. Estaba cansada de decirle “usted”, quería nombrarlo, ponerle un nombre bueno para un amigo fiel; así que empecé con mi lista de nombres: Neil? ( el ni me miro), Tuki ( gruño un poco), Chochi ( se empezó a coger la cara con las patas) y cuando estuve a punto de decir el 4to nombre que había pensado, una vocecita se escuchó en mi interior. Era extraño, primero pensé si ese sería el sonido de mi conciencia... pero no podía ser, esto era diferente. Era una voz también infantil, pero no era mía. Esa voz me decía “Ga…ga…” era una palabra difícil de pronunciar “Gane…rrar…?” Fue cuando intenté decirla en voz alta que mi amigo se movió y empezó a mirarme como a la expectativa de que dijera algo, pero por más que intenté no pude pronunciar bien la palabra que sonaba en mi cabeza, así que dejé de intentarlo y dije:

- tu nombre es Ganerar

Siempre que me sentía agobiada por algo de la escuela, o si me molestaban los demás, Ganerar me escuchaba con esos ojos largos gatunos llenos de atención. Y así fuimos creciendo, cada día se hacía más emocionante.

Septiembre 1986

Pasaron 6 años desde la primera vez que vi a Ganerar, recuerdo que ese día lo nombré como su cumpleaños ya que por esas fechas fue la primera vez que lo vi.

Pero este día no sería como todo los días en mi casa, ya que hoy sería una de las tan esperadas reuniones Morelli (así las llamaba mi prima Nivhiah)Son muy pocos los días en que toda la familia está reunida, dicen que incluso vendrá la familia que vive en Oriente, que emoción.

Mamá ha estado toda la semana ordenando, comprando nuevas cosas y revisando muchas recetas de cocina para hoy poder demostrar lo mejor de la familia de Akra. Yo también me levanté muy temprano ya que ella pidió que estuviéramos impecables desde la mañana. Dagna nos ayudó para estar listos, tal y como ella quería. Pero hoy tenía algo más que hacer, así que pensé que sería buena idea esperar a que todos estuvieran distraídos y ocupados con sus conversaciones para yo poder escapar.

Empezaron a llegar. Los primero fueron los Morelli, Nivhiah y sus dos hermanos; inmediatamente la casa se puso de muy buen humor ya que su mama y la mía son amigas desde hace años. Yo me fui con Nivi hacia mi habitación, era menor que yo sin embargo apreciaba mucho su entusiasmo y su capacidad de mandar, a veces no parecía que tuviera 5 años. Al rato sentí que otra vez llamaban a la puerta, escuchamos voces altas y algunos llantos. Habían llegado los familiares desde el Oriente, Japón, fue lo que escuché. Llegaron con un pequeñita, solo tenía 2 añitos, pero era muy linda y divertida. Ella y Nivi inmediatamente se fueron dando brincos hacia mi habitación. ¡Oh no! Había olvidado que Nivi siempre destrozaba mi habitación, tenía que detenerla, pero yo no podía salir corriendo, era de mala educación... Así que procuré no entrar en pánico y esperé hasta después de presentarme correctamente con los tíos para poder ir a ver qué desastres me esperaban en mi recamara.

Fue una mañana divertida. Nivi siempre tenía en su cara esa emoción, como si nunca hubiera agarrado las muñeca o hubiera corrido con otros; bueno, Tomoyo por su lado seguía a la pequeña Nivi y yo las cuidaba aunque al final terminaron usándome de juguete  - AUXILIO!!! - Por último llegó el abuelo junto a la mama de Lia. Todos almorzamos y conversamos, el abuelo nos miraba con alegría y siempre no traía obsequios... aunque no trataba de la misma manera a Freyrs y los hermanos de Niv. Igual siempre procurábamos ser cuidadosas con él y evitar enojarlo.



La mañana se había ido y había llegado el momento que estaba esperando. Todos andaban distraídos, ahora sí, era momento de pedir a la cocinera una rebanada de pastel y salir huyendo. Caminé hacia nuestro escondite confiada, pues no me percaté de que hubo alguien que me seguía, y cuando llegué a ese lugar y logré ver a Ganerar, ese alguien salió con un gran brinco de una de las ramas de los árboles gritando – ¡PERRITOOO!!!

Ganerar se fue rápidamente hacia atrás, yo tenía miedo de que lo asustara así que convencí a Nivi de que si ella se portaba bien y estaba calladita yo iba a dejar que se acercara a él, así fue que ella se portó muy bien… hasta que llegó el momento en que lo pudo tocar y no paró de abrazarlo con fuerza; pobre Ganerar, lo tenía del cuello y hasta intentó subirse en su lomo… Después de un agradable momento Nivi y yo nos dispusimos a regresar a casa, pero cuando llegamos a esta recordé que había olvidado decirle la regla más importante a la pequeña…

Cuando llegamos a casa Nivi fue corriendo hacia las faldas del abuelo y cuando este preguntó dónde habíamos estado escondidas... ella les contó todo (TT_TT) Mi mamá puso cara de asustada y un poco enojada, el abuelo miró serio a papá, y mis tíos abrazaron a Nivi agradeciendo que por suerte ese animal salvaje no le había hecho ningún daño. Lia solo dijo que era de esperarse de nosotras. (Cabe recalcar que para esto habían pasado extraños acontecimientos en la ciudad, en las noticias decían que muchas personas se perdían en el bosque y que algunas eran encontradas sin vida; aparentemente atacadas por alguna criatura)

El abuelo le dijo muy seriamente a papá que él no podía tener una casa tan desprotegida y que era inexcusable la manera en que ellos no me cuidaban. Yo quise intervenir, decir que eso no era así, que ellos no me descuidaban, que eso era mi culpa; pero nadie me dejó hablar. Para terminar el abuelo con una voz imponente, fuerte, ruda y enojada dijo

-DE AHORA EN ADELANTE NINGUNA PUEDE ESTAR DESPROTEGIDA. TENDRÁN MÁS PERSONAS A SU CUIDADO Y UNA EN ESPECIAL QUE ESTARÁ SIEMPRE DETRÁS DE ELLAS. EBSJORN RECONSTRUIRÁS ESA PARTE DE TU CASA, Y TU FREYA NO PODRÁS SALIR NUNCA A LUGARES PELIGROSOS, SALVAJES Y FUERA DEL ALCANCE DE UNA MORELLI. SI ESTO NO SE OBEDECE AL PIE DE LA LETRA, NO LAS VOLVERÁN A VER! ¡ELLAS SON MIAS!!!

Yo lo mire asustada. Nunca, nunca había visto de esa manera al abuelo. Retrocedí y me escondí detrás de Nivi que también estaba sorprendida, Lia por el contrario nos miraba con severidad y a pocos instantes Tomoyo empezó a llorar. Pero lo más extraño de todo esto fue que nadie replicó, nadie defendió a sus hijas, ni siquiera se apuraron en ver porque lloraba Tomoyo, todos simplemente miraban a Giusto con miedo. Me percaté que  en la cara del padre de Tomoyo había cierta confusión, parecía que quería decir algo pero no podía, solo podía observar a Giusto con rostro de temor y cuando pudo por fin esbozar algunas palabras estas fueron - Así será - y todos repitieron lo mismo. Aun así el papá de Tomoyo siguió con expresión de confundido hasta el final.

La reunión terminó después del incidente del bosque. Los primeros en irse fueron los Sakagami. El señor Sakagami se fue inmediatamente terminaron de responderle a Giusto,  y después de él todos los demás.
Al pasar de los días las cosas se cumplieron como lo dijo el abuelo. Vinieron más personas a la casa, empezó la construcción del patio y me presentaron a mi nuevo cuidador. Ya no era Dagna, ahora era un joven, serio, alto, de ojos verdes esmeralda tan claros que parecían canicas para jugar, blanco como la leche y su plateado cabello era tan claro que parecía perderse con su piel.

Muchas veces me sentía intimidada. Me seguía hasta para vestirme; aunque al final lograba que Dagna me pusiera la ropa. El nombre de este tipo raro era Yannick, siempre detrás mío, incluso por las noches.

Así pasaron 2 años en que no volví a ver a Ganerar. Intentaron animare de muchas maneras, pero era imposible. No quería hablar con nadie. En la escuela muchas chicas me quisieron hacer conversación, todas me preguntaban por Yannick, yo simplemente me mantenía firme en mi decisión y trataba de mantenerlas alejadas. También se realizó un par de reuniones Morelli pero estas fueron en casa del abuelo.

Un Miércoles mientras comía en un restaurante en ciudad de Tromso (estábamos de paseo escolar), Yannick recibió una llamada, parecía muy importante porque inmediatamente colgó, me hablo seriamente:

- Me tengo que ir - me llevó hacia mi maestra y le exigió que me llevara hasta mi casa. La maestra y yo preguntamos qué había sucedido y él solo respondió que era importante salir de esa ciudad. Pero antes de irse me hizo a un costado para hablar a solas.

- Freya, cuídate, no te separes del grupo, a donde voy es peligroso, solo mantente con vida.

Así se fue Yannick y yo quedé con el grupo escolar. Al caer la tarde la profesora nos ordenó juntarnos y movilizarnos hacia el bus, luego empezó el viaje de regreso a casa. Al llegar a Oslo me di cuenta que el chofer no había venido a recogerme, luego recordé que Yannick le había dicho que no era necesario pues él se encargaría, así que me puse a caminar rumbo a casa. Mientras avanzaba veía de reojo hacia atrás, pues sentía que algo me seguía, pero por más que miraba y buscaba no encontraba nada. En una de esos instantes en que volteaba tropecé con alguien.

- Perdón fue mi culpa -  dije al joven que solo sonrió.

- Siempre tan despistada Freya.

Di unos pasos hacia atrás. No conocía a esta persona ¿Por qué sabía mi nombre? ¿Acaso me estaba siguiendo? Justo cuando Yannick se iba, yo estaba en peligro. Metí rápidamente mi mano en … y le amenacé, le dije que era mejor que se fuera si no quería salir lastimado. Él por lo contrario lanzó una carcajada, volvió a mirarme a los ojos, y dijo:

- Vamos Freya, sé que no tienes nada  en las manos.

- Mentira - y en ese momento me percaté que no había llevado mi bolso habitual, espera ¿tenía un bolso?… “¿En qué estaba pensando al amenazarlo con las manos vacías???” Me pregunté.

El solo soltó otra carcajada más grande y más fuerte.

- Vamos Freya, ya deja de mostrarme esa cara. Dime que haces por aquí, tu casa queda en la otra dirección, por aquí solo encontrarás peligro - Con movimientos ágiles y rápidos empezó a jalarme del brazo hacia el camino que decía que era el correcto. Mientras me llevaba lo miraba confundida, no había visto a nadie como él…

- ¿Es verdad que nos conocemos?- pregunté.
- ¡Pues claro! Tu y yo somos viejos amigos ¿Es que ya no me recuerdas? ¿Qué sucede hoy contigo? Primero me amenazas con las manos vacías, y ahora dices que me has olvidado.

Yo lo seguía viendo confundida, pero en ese momento sentí una voz en mi cabeza que decía - él es tu amigo -. Fue en ese instante, después de escuchar la voz, que toda confusión desapareció y le sonreí.

- Disculpa. Tengo una memoria muy frágil - le expliqué.

- No te preocupes - respondió tomándome de la mano - es normal, hace mucho que no te -

- ¿Cómo te llamabas? - interrumpí, pidiendo su nombre pues no lo recordaba.

El dejó de caminar y me miró a los ojos. Recuerdo esos ojos amarillos como el sol, esos ojos que te elevaban la temperatura; en ese momento fue la primera vez que me sentí sonrojada, y con las mejillas tan calientes que sería posible freír un huevo en ellas.

- ¿Mi nombre? - Dijo - Es GARENAR, esta vez no lo olvides.

Lo miré fijamente. Sus ojos me recordaban a alguien y ese nombre tan peculiar ¿Por qué? Empecé a observarlo más, hasta que algo llamó mi atención. De su correa colgaba algo, algo que solo le di alguien en especial, una cinta roja con puntos blancos al final y en una esquina bordada una F. Lo mire un tanto sorprendida y pregunte:

- ¿Cómo es que tienes eso tú?

El respondió que era un secreto y que no preguntara más, que él no me iba a contar, aun no; solo decía, aún no.

No dije más y le seguí. Al llegar a casa el me dio algo que tenía en su cuello  (parecía un colgante) dijo que no volviera a ir por lugares peligrosos o sino el volvería a aparecer y me molestaría. Yo solo hice cara de regañada y me dispuse a entrar, antes de dar un paso el me tiro algo a las manos, un bolso, espera, ¿un bolso?
Cuando entré a la casa mi mamá estaba tranquila y todo seguía normal, pensé que había alboroto ya que Yannick me había dejado, pero no, todo siguió normal; con la única diferencia de que Yannick no volvió a aparecer más. Mi mamá optó por darme un poco de libertad y dijo que era momento de relacionarme con otras personas. Había estado por dos años enojada con todos, era hora de cambiar, ella dijo que esperaba que esto mejorara mi actitud y dejara de odiarla.

Al día siguiente, cuando estaba caminando hacia la escuela, una voz susurrante dentro de mi decía - voltea..., voltea... - Era un sensación extraña. “Últimamente esas voces en mi cabeza juegan conmigo” pensé. Después de un rato tratando de ignorar la voz terminé volteando, cuando lo hice vi una figura conocida.

- ¿Garenar?

- Pues eso creo - respondió -¿Qué sucedió hoy que va sola señorita?

La hora seguía pasando y yo tenía que llegar a  clases, así que empecé a caminar mientras le contaba lo que había pasado en casa. Desde lo de la orden del abuelo, hasta la misteriosa desaparición de Yannick. Aun así se me hizo tarde y no logré llegar a tiempo a clases, me preocupé bastante pero Garenar dijo que si lo seguía me quitaría esa preocupación. Era algo arriesgado el irme de la escuela pero extrañamente confiaba en él.

Ese día fuimos al noreste del país, rumbo a Borgund, al llegar caminamos por los montes, disfrutando la gran vegetación del lugar. Se escuchaba a las aves cantar y el cielo era tan azul. Se sentía la calma y el ambiente era muy agradable. Garenar empezó a preguntar varias cosas sobre mí y mi familia, incluso me preguntó por qué era que todos seguían a ese tal abuelo. Al final mi familia era mi familia, no supe qué contestarle, pues tampoco sabía el porqué. Yo también le pregunté varias cosas, pero casi no hablaba de sus padres y no me quiso contar mucho del lugar donde vivía, así que empecé a preguntar insistentemente por el listón, pero tampoco quiso hablar de él.

Así pasó un año entre idas y escapadas de la escuela, supuestas reuniones de trabajo (que terminaban siendo la excusa perfecta para salir y jugar) o salir simplemente caminar, y observar la naturaleza.

En mi cumpleaños número 13 recuerdo que Garenar me llevó a un lugar que se me hacía conocido. Después de muchos intentos logré recordar que aquel era el lugar donde me había perdido de niña. En ese momento pensé la casualidad que era, que él, me llevara justo allí. Por andar distraída tratando de reconocer el lugar Garenar desapareció, no sabía dónde estaba. Empecé a llamarlo una y otra vez, de repente, una animal grande y delgado se empezó a acercar a mí. Mi cuerpo se llenó de frío, y mis piernas temblaban como gelatina, y el animal seguía acercándose….

- G-Ga.. Ga... renar ayuda… - empecé a balbucear casi en un susurro.

Pero el no venía.

En esos segundos en que mi corazón se paralizaba de horror vi algo que me llamó mi atención nuevamente, era mi listón; aquel que era igual al que tenía Garenar y aquel que le di a...

Mientras el animal se acercaba algo inimaginable sucedió. Su cuerpo empezó a cambiar, de manera extraña se estaba convirtiendo en un… hombre. Al ver esto di la vuelta rápidamente, quería salir huyendo, pero antes de dar un paso para correr él gritó.

- ¡Freya!

Voltee lentamente con una cara de susto único, y vi que era Garenar quien ahora estaba a tan solo 10 cm de mi rostro.  Entré en pánico, no podía entenderlo, así que quise correr nuevamente a pedir ayuda, pero antes de que pudiera actuar, él se me adelantó paralizándome por completo. Su rostro se juntó al mío, y sus labios me callaron. Mis piernas dejaron de hacer lo que quería que hicieran, y yo simplemente me quedé quieta en sus brazos. Después de unos instantes de experimentar ese primer contacto empezó a alejar su rostro del mío, y mirándome fijamente a los ojos me dijo:

- No grites por favor. Yo soy él ¿recuerdas?. Te llevo cuidando por tantos años y nunca te he abandonado, Freya. Hoy quería mostrarme tal y como soy, y empezar a responder a las preguntas que tanto te inquietaban. Hoy quiero dejar de ser ese que te ve desde lejos, hoy quiero caminar tomado de tu mano. Hoy quiero que me aceptes, porque yo ya te acepte en mi corazón…

Recuerdo que sentía que mi alma quería escapar de mi cuerpo en ese momento, pero mis sentimientos eran más fuertes que el pánico que sentía. Era demasiado. Caí al piso después de escucharle y mi visión se oscureció, poco a poco….


Cuando desperté me di cuenta que ya no estaba en el bosque, pero tampoco en mi casa. Era una habitación un tanto rústica y el olor era diferente, vi entrar a Garenar…

- Estas bien? - preguntó.

Pregunté si sabía que me había pasado, él respondió que solo me había desmayado sin más. Pregunté en dónde estaba, y el solo dijo que este era su escondite. Le pregunté sobre las palabras que dijo antes de que quedara inconsciente, y él me respondió que quería saber mi respuesta.

Aún no había asimilado del todo lo que había sucedido antes de sus palabras; pero a pesar de eso tenía algo muy en claro.

- No sé cómo llevar esto. Es la primera vez que escucho a alguien decir esas palabras, y es la primera vez que alguien dice que me necesita. Me hace feliz el que la primera persona seas tú - sonreí -  ¿Mi respuesta? También quiero caminar de tu mano.
Nos quedamos un rato más en ese lugar donde Garenar iba aplacando mis dudas. Debo reconocer que ese día hice muchas preguntas, algunas que se podían responder de inmediato, otras tantas que requirieron de tiempo. De por sí ya era sorprendente la manera en que había tomado la noticia de que él no fuera un humano como cualquiera, así que empezamos con calma. Obviamente entendí que aquello era algo que no podría contar a nadie.

6 meses después…

Mis padres tenían una reunión en casa, los amigos y socios más importantes de papa estaban presentes. Al bajar las escaleras vi cuanta gente realmente había asistido; era una imagen hermosa. Personas conversando de cultura, otros de negocios, las mujeres riendo cautelosamente a un costado, era una imagen digna de los años victorianos.

Estaba sentada viendo el exterior, cuando me percaté de que mi madre corría de un lado a otro, preocupada, llamaba a alguien que no contestaba y daba vueltas y vueltas. Papá se acercó a ver qué pasaba pero mamá sólo le había dicho que todo estaba bien, que él estuviera tranquilo, así que esperé hasta que él se retiró para acercarme.

Pregunté qué pasaba, él porque estaba tan preocupada,  y mamá me confesó que la persona que había contratado para amenizar la reunión no iba a llegar. Había ocurrido una emergencia y tuvo que salir en un vuelo urgente esa noche. Entendí su preocupación, pero no sabía que podría hacer para ayudar. Pero en ese momento a Dagna se le ocurrió una solución, ella me había oído cantar siempre que me peinaba o me llevaba a la tina a bañar, así que se le ocurrió que yo podría ser esa distracción y que eso podría incluso enorgullecer a mi padre delante de sus invitados.

A mamá le pareció una buena idea, además no había tiempo para pensar en otra solución; habría que confiar en que todo saldría bien.

Llegó la hora de salir. Yo estaba nerviosa, pero a pesar de todo logré amenizar muy bien el momento. Mi papá me presentó a cada invitado, hubo un momento de la noche en que un hombre se le acercó y dijo que quería hablar con él, era algo que tenía que ver conmigo…


1 año y 6 meses después


Después del evento de mi casa empecé a dar presentaciones esporádicamente, y fue así que poco a poco mi nombre se fue haciendo más conocido. A esas alturas ya había viajado a varias provincias, y estado presente en varias galas. Pero cada día antes, o después, de mi cada vez más ajetreado itinerario, siempre me veía con Garenar. Aunque él insistía en que siempre me observaba de cerca, así que nunca me sentía sola. Es más, cada vez me gustaba más esto, me daba más libertad y la posibilidad de poder estar lejos de la familia. No que no quisiera a mis padres, pero gracias a mi apretada agenda había podido dejar de ir en varias oportunidades a las reuniones Morelli; y pues, después de la gran orden del abuelo, nunca lo había vuelto a ver con los mismo ojos.


Hoy vería a un nuevo productor quien según Thomas, mi representante, me  abriría muchas más puertas. La persona con quien me iba a reunir era alguien que manejaba el mundo artístico de la ciudad, y esto lo hacía una oportunidad única.

Así lo hice. Fui al teatro nacional, ya que allí nos encontraríamos con esta persona. Cuando llegué al lugar efectivamente había un hombre esperándonos, se presentó - su nombre era Hafnar - me escuchó y luego dijo que estaba interesado en trabajar conmigo. Thomas dijo que de las cosas de negocios él se encargaría, y yo podía retirarme.

Al día siguiente Hafnar pasó por mi casa presentándose con mi familia. Explicó que Thomas ya no se encargaría de mi carrera, y que desde ese momento yo firmaría un nuevo contrato con él. Después de que firmara el dichoso papel, el timbre de la casa sonó, curiosamente era mi abuelo; llegó sin previo aviso. Yo estaba incómoda, así que procuré irme antes.
Pasó un año después de empezar a trabajar con Hafnar. Los días de trabajo y entrenamiento cambiaron; mis prácticas empezaban muy temprano por la mañana junto a los profesores, después de que estos me liberaban siempre me iba con Garenar, regresaba a casa a descansar un poco, para después por las noches ver a Hafnar. Él me ayudaba con las relaciones, decía que eran importantes cuando uno era conocido. A veces me llevaba a reuniones, y otras probaba mi entrenamiento. Cada día era agotador, o mejor dicho cada noche era agotadora.

Cada día Garenar me observaba más y más preocupado, le preguntaba que sucedía, pero él decía que no era nada.

Continuaron los días, y recuerdo uno en especial, un día en que decidí escapar de Hafnar y del trabajo. Quería sentirme un poco liberada del trabajo y decidí olvidarme del tiempo, así que me fui con Garenar, desaparecí todo un día y una noche. Aquel día… solo diré que fue inolvidable.

A la mañana siguiente regresé a casa y nadie me dijo nada; ni me cuestionaron, ni me molestaron… aparentemente Hafnar les dijo que estuve ocupada con él.

Diciembre de 1993

Navidad, adoraba navidad. Las calles llenas de luces, la gente alborotada, las fiestas por montón, casi siempre en navidad andaba por las nubes; Garenar decía que la navidad me absorbía y por eso le tenía celos. En esta época del año también era la época en que más trabajo tenía, ya que Hafnar me llevaba a hacer presentaciones de caridad para los más necesitados; incluso hacíamos presentaciones de donación para orfanatos, lugares de pocos recursos, etc… Me sentía tan útil, Hafnar era una buena persona y era por eso que lo apreciaba.
Recuerdo que la primera vez que le propuse la idea él estuvo encantado de realizarla e incluso pidió a sus demás artistas a los que representaba que dentro de su itinerario existieran esta clase de eventos. Lo llamaba Diciembre de caridad, y fue así que incluso creamos un evento grande donde nos uníamos todos, como un gran festival. Todo era alegría, familias sonrientes y niños con brillos en los ojos.

Garenar nunca vio con buenos ojos a Hafnar, pero en esos momentos yo solo pensaba “Vamos Garenar, déjate llevar. El ayuda a ayudar…”  (Debí escucharte.)

30 de Enero de 1994 (La decisión)

Recuerdo ese día como si fuera ayer. Ya había pasado un mes desde de una de mis últimas escapadas con Garenar. Nos encontrábamos en una clínica clandestina, él y yo a la espera de unos resultados; recuerdo que me aferré a su mano con fuerza. Esperábamos los resultados de nuestro futuro, ese futuro que habíamos decidido juntos. Para ese momento yo ya llevaba un mes sin volver a firmar mi contrato de regreso con Hafnar.

La enfermera salió y llamó mi nombre. Garenar y yo nos acercamos; éramos tan inexpertos en esto que los dos temblábamos. Garenar fue el que abrió con rapidez el sobre y, después de leer lo que decía, me abrazó fuertemente. Mirándome con cara de susto me preguntó si yo iba a estar bien después de esto, no me sorprendió su pregunta pues él siempre contaba con tristeza como su madre había muerto cuando él nació; por eso se preocupaba tanto. Yo  solo cogí su rostro y le transmití toda la tranquilidad que pude.

- Voy a estar bien.

Todo ya estaba planeado. Sabía que mi familia no iba a aceptar esto, así que había decidido decirle adiós a los De Akra y a los Morelli; desde ese día solo íbamos a ser Garenar, el niño que llevaba en mi vientre y yo. Fue así como esa misma noche me fui de mi casa. Adiós sin mirar atrás.

Garenar y yo nos instalamos en una cabaña en el bosque, muy al fondo, aun asi casi nunca salía para no correr riesgos. Garenar se encargaba de traer las cosas a la casa, y yo me sentía tan hogareña arreglando y embelleciendo el lugar. Retiré la mala hierba y dejé los espacios limpios para esperar el brote de las margaritas, entre otras cosas. Aprendí a disfrutar de los riachuelos y a zambullirme en ellos, aprendí a convivir con la naturaleza y que esta me aceptase a mí, aprendí a vivir.

Uno de esos días mientras me disponía a arrancar la hierba mala del jardín vi a un hombre parado muy cerca de casa, cuando me vio salir empezó a acercarse, yo no lo conocía así que me sentí un tanto confundida al verlo tampoco solíamos tener muchas visitas. Este señor me dio un saludo fuerte y grave, yo respondí al saludo amigablemente, el pronuncio mi nombre y dijo ser el Papa de Garenar, quería un momento de mi tiempo para poder charlar, Lo hice pasar a casa, - Es agradable por fin conocerlo - le dije, el Hombre adulto acento con la cabeza, y dijo:

- Hoy eh venido a conocerte y también a decirte algo que Garenar debió haberte dicho hace mucho tiempo, debes saber ya que Garenar es diferente a ti y que esto cambiara tu vida y la de tu hijo irremediablemente, quisiera que te acercaras más a nosotros pero es en parte decisión de él y en parte por lo que es el ,que lo hace diferente incluso de los que son como nosotros que no puedo llevarte hoy mismo con los demás y es por eso que tratare de acércame a ustedes con el paso del tiempo, haciéndolo más llevadero para él y para los otros, no es bueno provocar la ira de ninguno de nosotros. Quiero decirte que tu hijo será diferente a ti en una manera que aún no comprendes pero comprenderás, espero poder llamarte algún día “parentela” pues ahora eres mi nuera, No tengas miedo por lo que voy a decir, Garenar me ha contado de unas personas que han rodeado a tu familia, esos seres no son del bien representan la muerte y todo lo opuesto a nosotros, es mejor que ya no estés con tu familia esas personas y nosotros nunca podríamos coexistir. Si mi hijo decidió que estén aquí es porque él tiene la fuerza para protegerte, confía en él, cuida del niño que llevas dentro pues también es mi descendencia y no temas por lo que pueda pasar en le nacimiento tu situación es diferente a la de la madre de Garenar, si ella estuviera viva estaría muy feliz por ustedes.
Lo último que quiero decir por hoy es algo que ya se lo dije a Él, Nunca duden en buscar mi ayuda si la necesitan, tu, el o el bebe.

Y así se fue volvía algunas veces para visitarnos algunas veces solo desde lejos y otras para hablar acerca de los cambios, Garenar fue calmándose cada vez más con el paso del tiempo.

Fueron meses tan felices… pero tanta felicidad no podía durar…

10 de octubre 1994 (Mis últimas horas)

Dolor, dolor, ese día las contracciones vinieron desde la mañana, me era imposible caminar. Garenar me pidió llevarme hacia otro lugar, pero yo le dije varias veces que quería que eso sucediera en nuestro hogar, así que él se fue a buscar ayuda. Era alguien que venía a veces, una señora de pieles, mayor y muy sabia, quien varias veces había acudido a ayudarme. Ella también me había enseñado muchas cosas, era una ‘Nona’ linda.

No se demoró en llegar. Me mantuvo en cama, muchos paños de limpieza. Las horas habían transcurrido y la noche había llegado, y con ella ‘el momento’. La mujer se posicionó presta a recibir al niño y yo, que me había decidido a mantenerme despierta, hice el último esfuerzo; solo bastaron unos minutos hasta que pude escuchar su llanto. Era tan bello, tan pequeño, tan tierno, era una parte de él y una mía, era nuestro. Garenar lo sostuvo con mucho temor, decía que podía romperlo o algo. La mujer vieja sólo se reía mientras limpiaba todo. Lo acercaron a mi lado y sentí su suave piel, le mire al rostro.

- Tú eres Erick.

Garenar refunfuñaba, decía que no estaba de acuerdo, que él quería otro nombre.

Y en medio de tanta felicidad, algo pasó. De repente un fuerte sonido se dejó oír. La casa había sido atacada. La mujer vieja salió volando, Garenar se paró delante de mí y puso en mis brazos a Erick, delante de Garenar una presencia que reconocía se dejó ver: Hafnar. Recuerdo que me preguntaba qué era todo aquello, que estaba pasando, cómo era posible que aquel hombre sacara volando a una mujer; pero aquella no era una noche de respuestas.
.
- He venido por ella, así que quita tu pulgoso cuerpo de en medio - dijo Hafnar.

Garenar inmediatamente empezó a cambiar, su cuerpo ya no era humano. Se abalanzó sin dudarlo pero Hafnar ágilmente logró esquivar su ataque. La fuerza hizo que yo cayera con el niño en mis manos. Sentí en mi cabeza una voz - ¡CORRE!!! - así que intenté pararme y huir, pero mis piernas aún estaban débiles, recién había dado a luz; no podía, caminaba  torpemente con Erick en mis manos, no era suficiente. Sentí como Garenar trataba de distraer a Hafnar pero este igual lograba acercarse a mí. Intenté escabullirme adentrándome en la maleza, pero no sé qué tenía Hafnar que lograba seguirme el paso.

De repente sentí algo húmedo entre mis piernas, cuando lo toque me di cuenta que pasaba; estaba sangrando. Llevaba rato haciéndolo pero con la situación no lo había sentido. En ese momento supe que si no hacía algo Erick estaría indefenso en manos de alguien tan debilitada como yo; así que arranqué parte de mi ropa y lo envolví en estas, esperando a que Hafnar se terminara de acercar, pues sabía que si él lo hacía, Garenar llegaría junto con él. Efectivamente fue así, cuando Garenar llegó cerca mío, le mire y con lágrimas en los ojos ofreciéndole a Erick.

- Llévatelo, yo soy a quien él busca. Sálvalo. Él es tú, y él también soy yo. Te amo.

Garenar no parecía querer escuchar y se posicionó para seguir atacando. En mi mente seguía esa voz… - ¡CORRE!!! -

Pero bastó ese momento, ese pequeño momento en que quise entregar a Erick que Hafnar llego a mí y de un tirón me llevo por la cintura. No tuve tiempo de soltar bien a Erick así que trate de cogerlo nuevamente para que éste no cayera. Gritaba y gritaba, vi como Garenar corría tras de nosotros, Erick lloraba, yo me destrozaba, era una persecución, todo pasaba tan rápido…

Cuando Garenar nos alcanzó estire mis brazos, Garenar aún no podía alcanzar a Hafnar, pero si podría coger a Erick; así que se lo entregué. Me estiré, me estiré y le pedí que se lo llevara; así fue como me despedí de mi pequeño. Dejamos a Garenar atrás y Hafnar me llevó con él, mis ojos se fueron cerrando hasta que todo se nublo.





“¡No….!!! ¡Levantate! ¡Levantate!”  Me grité a mí misma una y otra vez, pero mi cuerpo no obedecía, ni siquiera sabía si gritaba realmente. Estaba en el vacío, en la oscuridad, no veía nada, pero sentía como poco a poco mi corazón dejaba de latir, mi sangre dejaba de circular y mi vida se iba lentamente…




Un fuerte golpe, algo que venía de repente, como un maremoto, y desperté. Me sentía extraña, estaba fría como los nevados, blanca como el algodón, y aquel golpe que bombeaba mi vida había desaparecido. En ese momento sentí la puerta abrirse, era un Hafnar diferente, otra mirada, otra presencia…

- Hola mi pequeña creación. Fuiste difícil, pero no fue imposible. Si no fuera por mi ¿qué habría sido de ti? ¿Perder esta flor? ¡IMPOSIBLE!!!

Habló con tal calma ¿es que acaso no recordaba lo que había pasado? En sus manos llevaba una copa…

- Brindemos, tu primer alimento, tu primera noche, celebremos tu nueva vida - dijo acercándome la copa.

Apenas la cogí sentí unas ganas insaciables de beber de ella, pero cuando me di cuenta de lo que era, luche y luche por no tomarla. Rompí la copa, la tiré al piso, le grite, le reproche, no era algo para celebrar, él era un maldito loco; pero por más que pelee y pelee terminé de rodillas, abalanzada contra el suelo tratando de limpiar hasta la última gota del piso de aquel líquido rojo oscuro.

Pasaron un par de noches, yo estaba encerrada en mi habitación, no tenía sentido de la vida, solo quería desaparecer. ¿Qué era aquello? No entendía. Quería salir huyendo, ir a por Garenar,  pero era imposible salir. Estaba totalmente resguardada.
Recuerdo que Hafnar entró una noche a la habitación y dijo que era momento de viajar, así fue que me llevo lejos, muy lejos.

Había pasado un mes. La noche acababa de empezar. Desperté y me quede como siempre en la habitación, pero esta vez algo extraño sucedió, Hafnar entro a mi habitación, parecía emocionado.

- ¡Ohh!!! ¡VISITA!!! Que emoción, visita, pequeña mía, y es nada más y nada menos que para la huésped más nueva de la casa. ¿Adivinas? ¡Sí! Tú. Acompáñame querida.

Caminamos por la mansión, bajamos hacia el sótano y vi que en este habían unas jaulas. Me pregunté por qué me había traído hasta ese lugar, pero poco después pude responderme a esa pregunta. Había un ser en una de las jaulas.

- ¡GARENAR! - Abrí los ojos de par en par. No podía creérmelo. ¿Qué hacía él allí? ¿Por qué? ¿Dónde estaba Erick….?

- ¡SUELTENLO!!! - grité.

- No, no, no, no, no, no, no mi niña. Es difícil soltar a algo tan salvaje como esto. Primero huele muy mal, y segundo costó demasiado meterlo allí dentro... ¿Imagínate que pasaría si el sale? Además, él también es una amenaza para ti. Si lo suelto también te podría atacar ¿no es así, pulgosito?

Garenar solo gruñó.

No podía ser ¡No podía ser! pero cuando intenté acercarme vi en sus ojos un “no te acerques” y luego escuche.

- No te acerque, no quiero hacerte daño
- ¿Lo ves? Ellos y nosotros no somos tan buenos amigos. Bueno, ya lo viste. Disfruta esta noche querida porque no puedo estar cuidando a mascotas.

Aquella noche entendí que él y yo ahora éramos opuestos.

Todos se fueron y me dejaron con él a solas en ese lugar.

- ¿Por qué viniste? Debiste dejarme. Yo ya no soy nada, yo ya no existo…

- Deja de decir eso. No te puedo odiar, pero tampoco te debería querer; sin embargo no puedo. He dejado a todos, así como lo hiciste tú. Ahora me toca a mí seguirte….Hagámoslo juntos Freya…

En ese momento salí corriendo de aquel lugar, sentí que llegaba a mí una razón para vivir, una finalidad para mi existencia. Él no tendría por qué sacrificarse de esa manera por mí. Buscaría ayudarle, y luego, luego...  Me vengaría de todos ustedes, seres de la noche. Me vengaría de Hafnar y todo aquel que había confabulado junto a él para esto…

Cuando llegue a su estudio Hafnar estaba tranquilo con uno de sus criados. Abrí la puerta estrepitosamente, con fuerza, y firmemente dije:

- Este bien. Aceptaré ser tu hija. Aceptaré esto. Pero déjalo a él, déjalo vivir a mi lado. Tú no podrás tener a uno como él en tu casa, pero yo sí. Él vino por mí. Te gustan las cosas raras, que cosa más rara que tener una hija que tiene a un cambia formas con ella…

Hafnar aceptó. No lo pensó mucho la verdad. Dijo que sería algo divertido; así que me iba a permitir tenerlo en casa pero solo si lo mantenía en esa jaula. Solo así Hafnar se sentiría seguro y cumpliría mi capricho.

Acepte.

Desde ese día Garenar y yo esperamos el día en el que podamos escapar, salir de estas paredes a buscar la solución a nuestro dilema,  y la destrucción de aquellos que tanto daño nos hicieron.

Erick.

Espérame hijo mío.

Ahora mismo me estoy despidiendo de mi “familia”, para luego salir de este país y poner todo en marcha junto a tu padre.  Pero te prometo que antes de morir junto con todos los demás vampiros veré tu rostro por última vez…

TE AMA.

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Re: VLM - Freya de Akra Pedersen

Mensaje  Nro 4 el Sáb 15 Ago 2015, 12:04

Emotivo, el primer encuentro resultó en algo que solo puede definirse como el destino…, su capacidad de decidir realmente muy reducida, forzada a un camino en todo momento y por instantes dando patadas para escapar de esa caja…

Lo que me llama la atención es la huida y la excusa; en un momento la niña escapa y se va con el que a ese momento a debió poder identificar como alguien distinto…

No puedo evitar pensar que fue adrede, y no solo para generar en ella ciertas emociones que de repente quería, sino tal vez para lograr un vínculo que ligue a Garenar a ella de forma irremediable; un plan estructurado a un gran riesgo, tal vez por ahí incluso la descendencia estaba dentro de sus cálculos… sujeto interesante…

No dice mucho sobre cómo se manejaban los tratos de la familia, sobre esas promesas ni el destino del hermano… quien sabe, muchos nombres que dejan de aparecer que por ahí llamarán la atención más adelante.

Me gusto, varias cosas me gustaron mucho, será cosa de ver a donde llega.

N°4
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