Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Recomendados

La Biblioteca de la Hermandad

Secretos Oscuros

La Biblioteca de Cartago

El Rincon del Vampiro

VLM - Hannah Redlich (RED)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

VLM - Hannah Redlich (RED)

Mensaje  Nro 4 el Jue 27 Oct 2016, 23:51

EL DESPERDICIO

Todos miran al pasado, y encuentran en él cobijo de tiempos mejores… menos algunos pocos que solo vemos rencores.

Hace ya años cuando esta tierra aún estaba en discusión por tantas otras cosas, muchos se pusieron de acuerdo para llegar a un consenso que cambiaría la ideología de este lugar; se fecundo tanto tiempo atrás que muchos se equivocan en las fechas, pero lo cierto es que salió a la luz en los 20s, se armaron de conocimiento y astucia y evitaron que el parlamento de ese entonces se lograra consolidar.

Esto pasó hace ya casi un siglo, pero muchos lo recuerdan como si fuera ayer; poco después los orgullosos miembros del Sinn Féin vieron los frutos de su boicot con el surgimiento de la gran nación de la República Irlandesa… aunque probó no ser más que un rotundo fracaso; después de unos cortos tres años de vida, la derrota era inminente… y los grandes pensadores y planificadores del boicot del Dáil Éireann de 1920 desaparecieron.

Sus nombres ya nadie los recuerda, pero ciertamente pensaban en una posibilidad mayor; viendo caer su grandiosa estructura como un castillo de naipes se refugiaron en su propio pensamiento, mientras el resto de la plebe se sentía tan tranquila de regresar a una monarquía tan parecida a la opresión inglesa que a muchos les hubiera dado algo más que nauseas.

Uno de ellos, en reclusión trató de inculcar un pensamiento tan extraño en su descendencia que muchos hubieran pensado en terrorismo, pero no eran más que anécdotas de un viejo que era ignorado por sus hijos…; sin saber acaso que detrás de sus palabras se escondía cierta verdad… la diferencia de las clases no se debe únicamente a una herencia, sino a una disponibilidad… los herederos no merecen el poder por ser herederos, sino también por una suerte de oportunidades específicas… sí, ahora le creo, ¿pero no le digan a nadie si?

Sus hijos le dejaron al olvido, y mientras el tratado seguía su rumbo, una nueva generación apareció; los hijos de la generación del boicot no pensaban como ellos, los conocimientos arcaicos y antiguos de razas superiores estaban en discusión cruda y confrontación abierta, pero en este lado del mundo todos callaban, porque nadie se atrevía a postularlo de corazón, así que el pensamiento desapareció una vez más.

Poco pasé con mi abuelo, tantas veces que le veía como distraído, perdido, desorientado, casi como un ente, más bien un viejo derrotado; que por primera vez después de tantas noches vio brillar sus ojos al compás de un par de palabras.

Ese encuentro tuvo sus particularidades, yo era aún chica y no entendía bien el cuento ese de la diferencia de las personas, todos se veían tan parecidos, ciertamente unos mejores que otros, pero al fin y al cabo parecidos… como explicarlo, todos se veían igual de vacíos.

Mis padres no eran de pensamiento político… de qué hablo, ahora que veo en retrospectiva, no pensaban mucho en general, tal vez sea la consecuencia de la influencia del abuelo, ese ser que de tanto propugnar algo, causo el efecto contrario y le apartaron por ello; así que se me permitió despilfarrar mi ser, por mucho tiempo me dedique a muchas cosas, me era fácil iniciar todo, pero era tan aburrido pensar en terminarlo…. Cursos aquí, cursos allá, y todo lo mismo de nada.

Después de eso todos me vieron una y otra vez como “un talento desperdiciado”, por alguna razón podía aprenderlo todo, y desecharlo casi al unísono… banales, aburridos, repetitivos, sin nada nuevo, con tan poco que ofrecer. Mi vida era un sinfín de inicios son ningún final, hasta que pasamos por aquella feria renacentista; de alguna forma aún con mis apenas 13 años, después de haber seguido los cursos de ciencias, idioma, leyes y primeros auxilios para jovencitos… aún me quedaba espacio para algo más.

El sonido era entre desordenado y concordante, entre ágil y pautado, entre hermoso y sensual…; en aquella feria renacentista, sentí mi verdadero renacer… vi la danza folclórica de mi tierra y me sentí tan tradicional; el caballero me miró de entre la muchedumbre, como si se hubiera percatado de mi presencia en el instante que toda mi curiosidad despertó (claro que lo hizo, ahora que lo entiendo no dudo por un segundo que me vio directamente a mí); un par de palabras y me quedé maravillada, todo el mundo cambiaba constantemente para mí a su alrededor, era como… magia.

Salí encantada, como si todo el mundo diera un vuelco, regresé a casa donde esperaba el abuelo, y le pregunté si en sus épocas había algo tan bello, sus ojos se iluminaron, y creo que de un momento a otro se apagaron con la terrible decepción… pobre viejito, me empezó a contar sobre sus gestas políticas, las cuales soporte por unos decentes quince minutos, antes de dar a entender que noooo, yo me refería al arte, a la belleza, a ese sensual movimiento coordinado, ágil y cautivador…

No me costó demasiado convencer a mis padres para que me inscribieran aún ya en mi adolescencia en un curso de danza, creo que lo que convenció a mi madre fue el tipo de danza, después de todo, me negaron la entrada a la escuela de danza tradicional renacentista, pero no pudieron resistirse a la palabra “ballet”, después de todo, seguían siendo gente que aspiraba a cosas más “sofisticadas” como en el resto de Europa… patrañas, yo solo quería bailar, y fue claro para mí, un breve análisis de la técnica me abrió la puerta a los componentes necesarios para lograr la danza.

Obtuve la técnica rápidamente, lo suficiente para entender la fluidez y el movimiento, lograr un poco de fuerza física y conseguir coordinación; no obstante ello, a diario de salida pasaba por el edificio correcto para analizar en modo fisgón la siguiente técnica a adoptar; es aquí donde lo volví a ver y mi mirada no podía alejarse de él, a pesar que frente a mí estaba lo único que realmente he amado hacer, verle era simplemente un… transe.

Me habló poco, solo me refirió que debía detenerme, desistir, mi negativa incluso ante él fue rotunda, es como si en un instante el encantamiento se hubiera roto, y el hambre por mi verdadera pasión naciera; el hecho en lugar de enfadarlo le hizo soltar una carcajada, aun la recuerdo… tan melódica… pero aun así, me resistí a ella; solo para descubrir que era solo el comienzo… no debía seguir con esa danza porque maltrataría mis pies demasiado, el sacrificio era moderado, él me enseñaría la siguiente danza.

Llegué a casa y lo plantee, mis padres frustrados se vieron frente al “una vez más, dejas algo para empezar otra cosa que no terminarás”… y bueno bueno, admito que algo de razón tendrían, pero ese no es el punto… seguía siendo danza pero ellos no lo veían así… degradarse del majestuoso Ballet al simplón Tap era terrible para ellos, hasta que sonó la puerta… entró él… y como si todo cambiara con solo la brisa que le presidía, mis padres se volvieron tan sumisos como un cachorro asustado, acatando cada una de sus palabras… y luego se retiró… simplemente majestuoso.

Al día siguiente empecé con el tap, la velocidad y el tempo era distinto, un arte bastante más complejo en ciertos aspectos y tan básico en otros… ¿así será cada vez?... pero no, la adaptación no duró nada… lo sabía, sigue siendo danza.

Llegué a entender una vez más la fluidez y belleza de esta rama de arte; y fue en ese momento cuando él entró, una tercera vez, para marcar una vez más el cambio en mi vida, pero esta vez el que yo anhelaba y no lo creía posible. Una vez más piso mi casa y es como si el ambiente hubiera cambiado, como si mis padres vieran en mí una desperdicio horrible, un genio envuelto en zapatos negros y un sombrero, para luego de escucharlo asentir en algo que ya hace mucho habían negado rotundamente.

La escuela de danza contemporánea no brindaba solo música moderna, sino también interpretación folclórica… y eso fue exactamente lo que les di… una mezcla, el fruto, la gama de sistemas y lapsos que solo de dos antagonistas podría resultar; y con ello emular lo que tantas chicas con años de práctica apenas empezaban a entender. Rápidamente superé al resto de la clase, y fui elegida para la presentación especial.

Esa noche mágica, esperaba ver los rostros de mis padres… sí, para que vieran mi éxito, mi cúspide… pero no, quien estuvo ahí para mí, opacando a mis amigos, a mis enemigos, a mis padres, a todos… era él… que se paró y aplaudió, y todos por un instante callaron… la noche más bella de mi vida… bueno hasta ese momento.

Esa noche era de celebración, algarabía, regocijo, muchos chicos se acercaron, si si, sé que también era por lo corte de la falda… pero aun así, vinieron, a verme, a mí, que toda la vida he pasado desapercibida, ignorada…, todos felices menos dos personas… Rachel, la otra gran dotada de la clase… pobre pequeña, en un par de años la dejé atrás no solo en habilidad, sino que la dejé bien cerca del suelo hay jajjaja, lo siento, es solo una broma pequeña… pero nunca se lo tomó a bien del todo… y el pobre… el pobre… hay ya ni me acuerdo de su nombre, pobre muchacho, siempre me seguía a todo lado, pero desde que lo vi a él, no pude tener ojos para nadie más.

Esa noche él llegó a mi casa, pero no llegó solo… llegó con una “amiga”, primero la odie… la trataba como con pinzas, era como si fuera un niño cerca de ella, pero luego todo cambió, esa noche en la que le dijo a esa dama… “es ella, de quien te hablé”.

No entendía en ese momento, pero por alguna razón, sus palabras eran aún más imponentes que las de él, eran prácticamente innegables; eran verdaderas órdenes. Solo dijo “sube a cambiarte” y no pude evitar hacerlo, de alguna manera incluso sabía qué vestido ponerme para agradarle, el vestido renacentista que tenía guardado hace tiempo para una ocasión especial.

Bajé y todos estaban brindando por mi éxito, y los vi, como todos estaban maravillados por tan solo un pequeño vestido, como si no pudiera hacer nada más, como si fuera parte de mí, en un instante tan natural e instintivo como respirar, no pude parar de bailar. Cuando me detuve no hubo ningún aplauso, mi preocupación fue clara, pero al alzar la mirada, las bocas abiertas y ojos vidriosos me dieron a entender que algo más había pasado, algo sublime… ella alzó una copa, y brindó por mí, ella, una mujer tan majestuosa que jamás había visto en mi vida… y luego hizo la pregunta que lo cambió todo… mirando a mis padres pronunció esas palabras que entre dicha y dolor aún se entremezclan en mi mente… “¿qué piensan de su hija?” y los dos bajando alegres sus copas dijeron sonrientes al unísono… “hay señora, que pregunta, pero claro que una total decepción y desperdicio…”.

La sala quedó en silenció, la sonrisa en el rostro de mis padres se tornó en clara confusión y terrible consternación, ella solo procedió a levantarme del suelo, yo una jovencita que apenas descubría el brillo de la vida y me encontraba ya tan abandonada… ella solo dijo “ven conmigo, yo calmaré todo ese dolor”.

Esa noche todo cambió para mí, descubrí que el mundo es mucho más grande de lo que pensaba, ella me tomó a su lado durante algún tiempo, me enseñó que hay un mondo detrás del mundo, una cortina invisible, que mis padres no eran más que simples medios, para un fin.. yo…, y que este mundo debía acabar para mí.

Esa noche me convertí en lo que soy ahora…, en un ser de la noche… suena tan bonito ¿no?; ahora me dicen que es momento de viajar, que muchas cosas han cambiado y que están preocupados por cosas que se vienen, y por eso no tuvieron tiempo de enseñarme más, pero cuando salgo, la tragedia, me dicen que no puedo volver a verlo… a él… ¿él?, y recién ahora caigo en cuenta, nunca supe su nombre, Elvian McParsen, lindo nombre… pero que no podrá nunca más ser un amigo, porque hizo algo terrible, cuando mi señora, la bella Saoirse me dio este regalo, el cometió la indiscreción de en represaría por no haberlo hecho él mismo, de hacer lo propio con la pequeña Rachel, que ahora no deja de mirarme raro, como si esperara algo de mí… ja, qué ilusa la pobre.

En todo caso ahora es un ajeno, aunque siempre ocupará un lugar cerca de mi corazón…, por ahora es tiempo de viajar… aunque siento que alguien me sigue, como si tuviera una sombra… bueno en todo caso tampoco tengo tiempo que perder… ahora que sé cuál es mi lugar en esta pequeña cadena alimenticia, creo que es momento de probar todito lo que me falta…, a ver cuántas cosas puedo descubrir antes que me aburra nuevamente.


N°4
Fin de la transmisión
avatar
Nro 4
Justicar
Justicar

Mensajes : 309
Fecha de inscripción : 18/04/2012
Edad : 32
Localización : Arkham

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.